Nairo Quintana, el rey de los dos mares

Ese tridente sí que debió pesar, mucho más después de recorrer 1004.4 kilómetros entre el Tirreno y el Adriático. Sin embargo, como en esa tempestad que desató en la subida al Terminillo en la quinta etapa, Quintana levantó el arpón con ligereza. Apeló a la reserva de energía y emuló a Neptuno, Dios que gobierna las aguas y los mares, demostrando que donde otros sufren él, simplemente, disfruta. Lo besó con delicadeza, como si un mal contacto lo fuera a quebrantar en mil pedazos.

Así como este ser de la mitología romana, el líder del Movistar encontró en el agua su mejor aliada. Las gotas golpeando su rostro no lo afectaron en los últimos dos días. Por el contrario, mostró una clarividencia casi inexplicable ante la adversidad. La brecha obtenida en la fatídica jornada fue suficiente para darle la tranquilidad antes de la partida de la contrarreloj individual.

Allí, sobre la plataforma, el campeón del Giro de Italia suspiró. Tomó aire varias veces. Un instante, más que suficientes para alinear mente y cuerpo. Consciente de que el plano no es su fuerte, intentó generar una gran cadencia para rodar con celeridad. Como el agua que siempre termina encontrando la salida, Quintana ubicó la llegada. El cronómetro generó el suspenso infaltable en este tipo de desenlaces.

No importó cruzar la meta 55 segundos por arriba del suizo Fabián Cancellara, vencedor de la jornada. Mucho menos quedar en la posición 51. Él ya era el uno, el mejor de la Tirreno Adriático, por encima de grandes corredores como Alberto Contador, Joaquim Rodríguez y el mismo Rigoberto Urán, quien culminó en la tercera ubicación de la clasificación general. Ya en el podio, el champán intentó jugarle otra mala pasada. Pero esta vez no. Eso sí, debió luchar primero contra el corcho que no quería abandonar la boca del frasco.

Ya con el líquido dispuesto, Nairo bañó a ‘Rigo’ quien a su izquierda no tuvo tantos inconvenientes para abrir la botella y generar una imagen simpatiquísima entre los dos mejores escarabajos del momento. De esto modo culminó una de las competencias más tradicionales del calendario, con un colombiano capaz de sentirse por encima de las leyes que rigen a los demás normales. Este martes, Neptuno no lució grandes brazos ni una abundante barba. Fue morenito, pequeñito, introvertido,  pero con la misma fuerza descomunal capaz de controlar todo a su alrededor. El tridente ahora tiene un nuevo dueño: Nairo Quintana.

#DatoDeportivo

Los cinco primeros de la clasificación general

1. Nairo Quintana (Movistar)  25:11:16

2. Bauke Mollema (Trek) a 0:18

3. Rigoberto Urán (Etixx Quick Step) a 0:31

4. Thibaut Pinot (FDJ) a 0:35

5. Alberto Contador (Tinkoff Sazo) a 0:36

 

 

 

Fuente: Señal Colombia

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